Cómo evitar que la IA haga los deberes por tus hijos (y que les ayude a aprender)
NotebookLM es la herramienta de Google que cambia las reglas del estudio. Un compañero con el que explorar diversos formatos de información sin necesidad de delegar toda la carga de trabajo.
Cuando hablamos sobre el uso de la IA en la educación, nos encanta repetir los riesgos que tiene para un correcto desarrollo de nuestras capacidades cognitivas. En el fondo, todos sabemos que la IA está aquí para quedarse y que, hype aparte, está cambiando cómo accedemos a la información. Podemos pasarnos los próximos diez años peleándonos con una tecnología que viene a reconfigurar ciertos aspectos de nuestra sociedad, o empezar a perfilar cómo usarla de forma ética y productiva.
Uno de los mayores riesgos del uso de la IA como apoyo en las tareas escolares es delegar toda la carga en ella, sin que los estudiantes aporten ningún esfuerzo. Es importante que recordemos a los alumnos que el peso del desarrollo cognitivo de las tareas ha de recaer en ellos. Los modelos de lenguaje como ChatGPT, Gemini o Copilot son buenos para ayudarnos a vencer el miedo a la hoja en blanco o para asistir en la edición final, pero el desarrollo principal ha de seguir siendo humano.
Mejor que pedir a ChatGPT que te haga una redacción de 10.000 palabras sobre la Revolución Industrial, es pedirle que sugiera ideas sobre los temas a tratar si estamos atascados, o que revise tu texto final para hacer una corrección ortográfica y sintáctica de cara a mejorar su legibilidad. Hemos de entrenar nuestra manera de pensar sobre las herramientas de las que disponemos para no acabar delegando toda nuestra actividad intelectual. Hemos de acotar lo que les pedimos para mantener nuestra identidad y no resultar superfluos.
Uno de los problemas que presenta la IA como tecnología de apoyo educativo son las famosas «alucinaciones». Por mucho que le pongan un nombre tan místico, no dejan de ser errores que resultan difíciles de detectar debido al nivel de aseveración que muestran los modelos de lenguaje cuando construyen texto. Fechas erróneas, referencias inexistentes, nombres equivocados… La presencia de alucinaciones en un trabajo no solo muestra que se ha utilizado IA en su desarrollo, sino que también indica un bajo nivel de implicación del alumno, que ni siquiera se paró a revisar el texto.
Hoy me gustaría introducir, para aquellos «papis y mamiteks» que no lo conozcan, NotebookLM, una herramienta de Google que se encuentra disponible de forma gratuita (con limitaciones). NotebookLM es un sistema que nos permite subir información de todo formato (texto, vídeo, audio, páginas web) a un modelo de lenguaje de Google para que podamos «trabajar» el contenido de la forma que queramos. Se eliminan las posibilidades de alucinaciones porque NotebookLM solo va a contestar a cuestiones cuyo contenido esté relacionado con las distintas fuentes de material que hemos subido.
Por supuesto que tenemos las mismas posibilidades que con ChatGPT o Gemini. Si subimos un libro o una web de historia con información sobre la Revolución Industrial, podemos pedirle que nos haga el famoso trabajo de 10.000 palabras. Pero la potencia de NotebookLM se encuentra en las herramientas de soporte educativo específico que nos ofrece. Podemos realizar mapas mentales interactivos, reportes sobre aspectos concretos que nos interesen, crear infografías explicativas o incluso diapositivas para realizar presentaciones. Nos permite generar un pódcast de audio donde dos personas dialogan sobre el tema a tratar e incluso crear vídeos didácticos de 5 a 10 minutos donde podemos decidir de qué se habla y el estilo gráfico del vídeo.
¿Supone lo mismo para nuestro aprendizaje crear un mapa mental desde cero que utilizar uno que nos han proporcionado? Es evidente que no. El esfuerzo de entender el texto, extraer los conceptos principales y relacionarlos entre ellos ayuda a crear experiencias de aprendizaje significativo. Por otra parte, utilizar el contenido creado por NotebookLM puede tomarse como un atajo, pero no estamos delegando todo el trabajo, sino que nos apoyamos en la herramienta para facilitar nuestra comprensión del tema. Gran parte del resultado final ha de seguir dependiendo de nosotros, de dotar de sentido a toda la información que hemos conseguido a través de NotebookLM.
Las posibilidades de la herramienta de Google para generar distintos formatos de contenido educativo son un poderoso aliado para el estudio. Ha de existir un proceso de verificación de fuentes, puesto que trabajamos con el material que nosotros decidamos subir. Conseguimos reorganizar la información para atender fácilmente cuestiones relacionadas con la diversidad y la personalización de la enseñanza. Se construye un proceso de enseñanza inmersivo a partir de una sola fuente de información, incluyendo todo tipo de interactividad.
Este es el tipo de avances que, a pesar de tener todavía contras, suponen un cambio muy significativo en la forma en que estudiamos. Mi proceso de estudio incluye ahora una recopilación de fuentes de información que considero fiables, y a partir de ellas construyo materiales que me ayudan a profundizar en un tema con contenidos tanto teóricos como prácticos. El rol del profesor cambia. Por un lado, ha de guiar a sus estudiantes hasta fuentes de información fiables y conseguir que accedan a ellas. A partir de aquí, su tarea ha de ser acompañar a los alumnos en cuestiones más prácticas, donde la presencialidad tiene mucha más utilidad.
Y lo más importante, tenemos la ocasión de explicar a los jóvenes por qué la opción que les puede parecer más rápida y eficaz —que es entregarnos por completo a la IA— no es necesariamente la mejor idea a largo plazo. Y podemos tener este debate no desde la prohibición, sino ofreciendo alternativas que ponen la IA en valor, pero lo hacen de una forma mucho más consciente.



